Mastitis post frenectomía

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La mastitis después de la frenectomía es un proceso que se puede producir y que hay que tener en cuenta cuando se realiza esta intervención.

La mastitis infecciosa materna es una de las complicaciones de la anquiloglosia del lactante que indican la frenectomia.

Cuando se interviene de frenectomía a un recién nacido o bebé muy pequeños se mejoran una serie de síntomas maternos de la anquiloglosia definidos en el Síndrome de Posición inadecuada al mamar: Dolor en los pezones y grietas, ingurgitación, inflamación y mastitis; Duración larga de la toma. No suelta “per se”, pide con gran frecuencia, está nervioso, irritable y llorón, se pelea con el pecho, regurgita o vomita con frecuencia, gana poco peso, y la madre tiene fuertes y repetidos reflejos de eyección. Estos síntomas son los que motivan la intervención cuanto más pronto mejor.

La disminución y/o desaparición del dolor materno es importante tras la frenectomía pero en ocasiones este persiste, lo que debe de hacernos pensar en una recidiva de la anquiloglosia, que la madre no ha variado la posición de agarre o que se ha  producido una sobreinfección.

De forma transitoria durante uno o dos días tras la frenectomía la mamá puede notar molestias en el pecho. Cuando no se vacía adecuadamente la leche de la glándula mamaria el factor de inhibición de la lactancia (FIL)  impide que se produzca más leche inhibiendo la acción de la prolactina.  Si tras la frenectomía se extrae la leche con más eficacia como se ha podido comprobar con doppler, el FIL se elimina de la glándula mamaria haciendo que se pueda producir más leche al no tener esta sustancia.

Esto podría generar una situación de inflamación en la zona (como una nueva subida de leche). En una zona previamente inflamada, con algunas lesiones en la piel podría ser la causa de mayor posibilidad de mastitis infecciosa.

La inflamación del pecho post frenectomía en madres que han esperado mucho para esta intervención  es una posibilidad que hay que tener en cuenta y que requerirá un tratamiento. Se deberá controlar vaciando el pecho y  puede ser útil en ocasiones dar probióticos.

Cuando se mejora la extracción de leche en un pecho inflamado, con grietas y ulceras puede ocurrir una sobreinfección.

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Lactancia y frenillo · Sin categoría

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